Vitlökspulver
- Elaborado con dientes secos de Allium sativum molidos hasta obtener un polvo fino y suelto, este básico del día a día ofrece un sabor concentrado a ajo sin pelar ni picar. El secado retira el agua del ajo fresco, así que una pequeña cantidad aporta un sabor intenso, ligeramente dulce, que se reparte de manera uniforme por todo lo que cocina.
- Olvídese de los dedos pegajosos y la tabla de cortar. Aproximadamente un octavo de cucharadita sustituye a un diente fresco, así que ajusta la sazón por pizcas y mantiene resultados constantes de una tanda a otra. Bien cerrado en un tarro se conserva meses y está listo en cuanto una receta pide ajo.
- Un auténtico todoterreno para adobos secos, mezclas de especias, marinadas y salsas de sartén. Añádalo a la masa de hamburguesas, espolvoréelo sobre patatas y verduras asadas, intégrelo en aliños de ensalada o cree su propia mezcla barbacoa o para tacos. Como no aporta humedad, es ideal para recubrir carne y pescado antes de la parrilla o el horno.
- La molienda fina se funde en sopas, guisos, salsas de carne y salsa de tomate a fuego lento, repartiendo el sabor de forma uniforme, sin punto crudo ni granos. Añádalo pronto en platos de cocción larga para una profundidad suave, o caliente una pizca en aceite o mantequilla para liberar el aroma antes de incorporar el resto de ingredientes.
- Un condimento multiusos que funciona en la cocina italiana, mexicana, mediterránea y americana. Realce pan de ajo, dips, pasta, huevos, alitas asadas y picatostes caseros, o mézclelo con cebolla, pimentón y pimienta negra para un adobo de la casa. Una forma sencilla de redondear casi cualquier plato salado.